miércoles, 30 de junio de 2010

La bandera en el balcón


¿Ves la foto? Puede ser cualquiera de los balcones de cualquier ciudad o pueblo de España -no sé si en todas sus regiones (sic)-. La selección de fútbol está en pleno campeonato del mundo, y somos muchos los que hemos colocado nuestra enseña en el balcón o en la terraza, para que todo el que pase debajo de nuestra casa vea que ahí vive alguien que disfruta participando de esta gran empresa común que se llama España.

Curioso, es como si todos esperásemos a que pase algo extraordinario o que otros empiecen, porque en mi urbanización la saqué hace unos diez días y ya son seis las banderas que hay colocadas...

Tengo un amigo que dice que es una pena que las grandes uniones y confraternizaciones se produzcan cuando hay un enemigo común, y que se aprovecharía fantásticamente ese gran potencial si fuéramos capaces de unirmos sin necesidad de hacerlo contra alguien, sino a favor de algo. ¿Qué opináis sobre esto?

No sé si ganar una competición deportiva puede entrar en esa órbita -en el fondo sabemos solo que es un juego-, pero es agradable comprobar como contra lo que nos han intentado vender los políticos de baja categoría y ambición desmedida, que ser español es algo de lo que uno puede sentirse agraciado y orgulloso, sin necesidad de ser intolerante o partidario de regímenes políticos dictatoriales.

España tiene muchos problemas, está inmersa en una gran crisis multiforme: gobiernos, clase política, familia, trabajo, educación, economía, terrorismo, nacionalismos periféricos, etc. Pero hoy hay muchas banderas ondeando en nuestros balcones, que acaso son símbolos de una comunidad humana llena de futuro.

martes, 29 de junio de 2010

The road (la carretera)


McCARTHY, Cormac, The road (la carretera), De Bolsillo, Barcelona, 2007; novela, 210 páginas.

Tremenda. Esta novela es de las que se leen con el corazón encogido, en un único capítulo hecho de retales, conversaciones directas, descripciones descarnadas, concatenado todo en torno al recorrido sin principio ni final de un padre y un hijo por una carretera, en un mundo asolado por una catástrofe terrible, que ha reducido a cenizas todo rastro de vida y de civilización.

Ambos emprenden un camino hacia el sur, huyendo de un frío y una oscuridad crecientes, empujados por su instinto de supervivencia, animados por una relación paterno - filial que es lo único que parece quedar de la civilización y de cualquier tipo de humanismo.

La lectura de esta novela recuerda a todos los filmes y las historias de mundos post-apocalípticos, en los que hay un grupo de supervivientes que lo pasan muy mal para llegar a su destino. Pone al lector en el brete de reflexionar angustiosamente por la fragilidad de todo lo que los hombres hemos realizado y que llamamos cultura -en el sentido más amplio de esta palabra-.

El hambre, el paisaje hostil y desolado, las ciudades fantasma, la inminencia constante de la muerte, la degradación moral y física, el esperar contra toda esperanza. Son elementos que conforman un cuadro inquietante, que pueden influir mucho en el lector y que le haga valorar en su justa medida todo lo que hace humana la vida. También preguntarse por la fortaleza de lo que llamamos civilización y por lo que empuja nuestra vida. La única luz es el amor mutuo entre padre e hijo, porque a través de su desarrollo el mundo que el escritor describe se hace reconocible.

Creo que será uno de los libros que recordaré en bastante tiempo. Lo que no dice poco de este autor. Habrá que buscar más sobre él.

domingo, 27 de junio de 2010

The blind side


Ficha de la película.

Volvimos al cine. Para ver una película de la que nos recomendaron la actuación de Sandra Bullock. También porque vi que el tema podía ser interesante.

La verdad es que narra una historia típica, donde abundan tópicos de lo que ya conocemos a vuelta de ver cine como el american way of life. Dicho en pocas palabras, se trata de la historia de la acogida de un joven negro de vida desarraigada en una familia rica... y bien avenida. El lugar, Menphis, tiene el protagonismo en tanto que puede representar la ciudad típica media americana.

Resulta que las circunstancias son las típicas de una ciudad que tiene dos niveles claros: por un lado están los blancos, ricos, triunfadores, con su círculo social bien definido. Por otro, el típico mundo deprimido, donde todos son negros, donde suena el hip-hop, donde la droga y la desestructuración familiar campan por sus respetos.

Un acto de la protagonista rompe esta dinámica y crea un puente, invitando a este chaval sorprendente a formar parte de su familia. Es como un patito feo, pero gracias a la tenaz implicación de su madre adoptiva y a las sorprendentes cualidades del chico, que es bondadoso hasta el asombro y fuerte como un roble, la cosa empieza a tomar forma.

La película es un tanto lenta, y el final no termina de llegar, aunque no sorprende -los cuentos deben ser así-. Incluso creo que los que realmente pueden apreciarla son los que se hallen más empapados de aquellas claves internas a los que tratan en USA -sin entender las reglas del fútbol americano se pierden cosillas-. Pero se disfruta bastante. Interesa:

1. La imagen de la familia americana y su universo de valores conservadores, de los que se hallan profundamente orgullosos.
2. El valor de la generosidad y de la segunda oportunidad.
3. El valor que se da allí al talento individual. Es el verdadero rey, y es lo que genera valor, lo que importa.
4. La bondad es un recurso vital para no despersonalizarse.
5. Una religiosidad que genera compromisos morales.

Creo que la historia está basada en hechos reales. Para dar relevancia a otra versión más del viejo sueño americano.

sábado, 26 de junio de 2010

La felicidad de andar por casa

CUEVAS, Aníbal, La felicidad de andar por casa, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, ensayo, 180 páginas.

Sigo mucho el blog SER AUDACES, una bitácora en la que el autor de este llibro va desgranando sus opiniones y pareceres sobre múltiples aspectos que giran en torno a la experiencia y realidad de la familia.

De ahí que cuando estaba comprando en la internet otro libro, como me hacían regalo de los portes si pasaba de una cantidad, pues lo añadí al pedido. La verdad es que leyendo como leo al señor Aníbal cuevas casi todos los días, con sus post cortos y claros, llenos de lucidez y sentido común, el contenido no me ha sorprendido nada, lo esperaba. Incluso su forma de escribir me ha resultado tremendamente familiar.

A lo que vamos. Sucede que hoy el modo de transmisión de las ideas está siendo ocupado con más profusión por quienes no creen en la familia. Sorprendentemente, porque es la realidad más original de todos y cada uno de nosotros, suele aparecer como una realidad discutida y discutible, como diría nuestro ínclito presidente. Lo que pasa es que nos está metiendo a todos en una recesión moral de dimensiones considerables.

Hace falta que leamos libros como éste, porque ayudan a reafirmar una serie de principios y de formas de creer, pensar y actuar en la línea de la defensa y el cuidado de la familia. Y lo hace porque está convencido de que vale la pena, de que es lo que redime nuestras vidas, de que es la fuente de todo lo bueno y lo santo que el hombre es capaz de soñar y realizar. No conozco al señor Cuevas más que a través de su blog y de este libro, pero creo que lo hace desde la vivencia cotidiana. Sabe lo que dice, porque lo está viviendo todos los días.

Quien más me conoce sabe que estoy en una fase vital muy especial, y que la lectura de estos libros me suponen una supervitaminación para afrontar un día a día que es cada vez mejor.

viernes, 25 de junio de 2010

Murmurar


¿Por qué gusta tanto murmurar, hablar a las espaldas, criticar, rajar? La verdad es que todos hemos encontrado alguna vez placer en contarle algo picante o vergonzoso a alguien, da como prestigio ver la cara de sorpresa y de curiosidad maliciosa en quien recibe las informaciones o los meros rumores que hemos oído por ahí...

La verdad es que es morboso el asunto, pero habría que ser conscientes lo inútiles que son para la convivencia con nuestros semejantes, porque con ellos se pudre la convivencia, con ellos se caricaturiza a las personas, con ellos nos hacemos peores.

En mi colegio sucede mucho, y da un poco de pena y de rabia. Lo primero porque suponen añadir leña al fuego de la desidia y porque merman nuestras energías y capacidades, porque destruyen el grupo. Lo segundo porque en el fondo siempre son medias verdades u opiniones interesadas, y el principado es de la mentira.

Supongo que eso debe de ser parte importante de lo que los evangelios llaman cizaña, que crece al tiempo que el trigo, que puede ahogarlo si uno no está atento para escardar con valor y con mucha, pero que mucha prudencia.

Este curso no he caído mucho en este vicio vil, digamos que menos que en otros años, pero uno ha de estar alerta siempre, porque el espíritu está pronto, pero la carne es débil.

Termino este post con una sentencia -hoy he salido sentencioso- que en parte me invento y en parte saco de otro lugar, aunque no recuerdo ahora de donde -esto es una concesión a mi mujer, que siempre me recuerda que no está bien apropiarse de las ideas ajenas sin citarlas-; no sé si tiene mucho que ver con lo anterior, pero algo sí -las murmuraciones suelen adornarse para parecer más suculentas-:
"La verdad se cuenta; la mentira se inventa." Pues eso.

jueves, 24 de junio de 2010

¿Multiculturalismo?

Con todos los respetos, no creo que todas las culturas sean iguales. Ni que todas respetan igual las mismas cosas. Es más, ahí reside su diferencia. Comprendo que lo que sí merece todo el respeto son las personas, todas. Pero esto ya forma parte de MI cultura.

Lo digo porque se están empezando a cosechar las tiranteces de lo que supone poner en contacto culturas que son vecinas, pero no mucho más que eso.

Sobre todo en lo que se refiere a la forma en que algunas deben ir vestidas. Consultad el enlace sobre las vestiduras originadas en regiones del mundo de donde proceden algunos de los inmigrantes que han venido a vivir con los que hemos nacido por estos lares...
PINCHAR AQUÍ

Después, invito a opinar obre el asunto, que tampoco está completamente claro. ¿Por qué se generan estos debates?

Gestionar la importancia de las cosas


La verdad es que me asaltan varias impresiones sobre la realidad que percibo, y creo que el título de este post puede calibrar lo que me interesa compartir.

Todos los días veo las noticias, o las escucho, o las leo. Y hay una tendencia que creo bastante inevitable. Las realidades más terribles, las más graves, aparecen pocos segundos antes o después de las más frívolas, las más intrascendentes. Y se dicen en un tono muy similar. Uno puede abrir un telediario afirmando que en agosto en el sur de España hace calor y acto seguido da las cifras de paro o apunta que en la guerra de Afganistán ha habido un montón de muertos. Opino que todos creemos encontrar que no está en el mismo plano, pero creo que en el fondo nos hace más difícil calibrar el valor que tienen los acontecimientos.

Por otro lado, el régimen de vida que seguimos por estos lares hace difícil la reflexión reposada, la consideración de todo lo que nos pasa, la contemplación de lo que pasa a nuestro alrededor. Vamos corriendo, pero cuando uno está corriendo todo el día pierde tacto para pararse y apreciar lo que nos pasa, y las consencuencias de nuestros actos y omisiones.

Hoy es un buen día para romper con esta cadena, para montarse la vida de tal modo que no haga falta correr siempre, para considerar que deben crecer los tiempos dedicados a loque de verdad cuenta. Que para distraerse siempre hay actividades y propuestas múltiples.

¿Qué hay más importante que tu familia?

Quizás esto lo pienso también porque llevo dos días tratando las notas con los padres de mis dieciocho alumnos. Cosas del final de curso.

domingo, 20 de junio de 2010

Un año para retornar


Este curso está siendo muy interesante. Termina, por lo que hay que hacer balance.
Habiendo vuelto a ser maestro, y no otra cosa, me estoy dando cuenta de que en ocasiones hay que pasarlo un tanto apurado para poder retomar con espíritu renovado lo que uno ha sido.

Desprendido de las urgencias, he podido aprovechar para trabajar de un modo mucho más relajado. El hecho de ser el primer curso en un colegio lo ha facilitado. Hay que escuchar para saber lo que hay en el nuevo lugar. Estar en un segundo plano, pero sabiendo lo que se hace...

Pero he necesitado de un curso para comenzar de nuevo, para empezar a trabajar bien, para liberarme de las adherencias de los cargos, para darme cuenta de que en verdad hace un año y pico tomamos una decisión sabia.

Ahora toca pensar en cómo hacer de cara al futuro. Para segur haciendo camino en una dimensión de la vida que es imporante. Muy importante.

Supongo que habrá que organizarse bien, seguir siendo muy prudente, dando los pasos justos que haga falta para que los alumnos sigan creciendo en sabiduría, para que los compañeros no me vean como adversario, para limar o desactivar resistencias, para generar valor de todas las ocasiones.

Se prevé que sigo con la misma clase. Será bonito apretar para de verdad saber hasta dónde pueden llegar, hasta dónde me dejan llegar con ellos.

Supongo que será otro curso muy especial. Todos lo son...

jueves, 17 de junio de 2010

Manual de instrucciones del bebé


DOCTOR LOUIS BORGENICHT y JOE BORGENICHT, Manual de instrucciones del bebé, Booket, Barcelona, 2009; 217 páginas.

Nobleza obliga... Estando como estamos en estado de buena esperanza, ya cruzado el umbral en el que está más cerca el final que el comienzo de la preparación, acabo de dar una primera lectura a un desenfadado manual para usuarios novatos...

Parece que no tiene nada de especial, pero va desarrollando sus informaciones con claridad, sistematicidad y un ligero toque de humor que hace su lectura muy agradable. Vamos, desdramatizando y orientando, que no es poco... Cuidar a un bebé es una cosa seria, lo suficientemente seria como para tratarlo con buen humor.

Para papás novatos...

domingo, 13 de junio de 2010

¡Cuánto tiempo!


Ya casi casi... Estoy a punto de terminar la tesina, o Memoria de Licenciatura!! No sé, la verdad es que estoy razonablemente satisfecho, aunque esperaba que este momento hubiera llegado varios años antes... Dejo a quien lo quiera esta autoevaluación...

Memoria de Licenciatura: Aportaciones de Juan Pablo II a los cambios actuales en el mundo del trabajo debidos al proceso de globalización.

Autor: Pedro J. Cubero Villalba

Director: Jerónimo González Hernando


El trabajo ha durado mucho tiempo. Esta es su variable más inmediata, a través de la que deseo expresar su valor y hacer balance de su significado.


He tenido que simultanear el desarrollo de este trabajo con diversas responsabilidades de índole laboral y personal, las cuales han ocupado la mayor parte del tiempo, también el que debería haber empleado para terminar esta memoria antes. Pero me ha servido para ir confeccionándola con suficiente paciencia para no dar pie a una estructuración apresurada y a un relleno de su contenido no madurado previamente.


La elección del tema vino motivada por tres variables cruzadas: en primer lugar, el impacto personal de la vida y la obra de Juan Pablo II, verdadero protagonista de esta memoria, cuyo fallecimiento estaba muy reciente en aquel momento; la segunda, la convicción de que la globalización es la verdadera cuestión social de nuestra época histórica; la tercera fue el valor personal que concedo al trabajo, por lo que este trabajo tenía una utilidad personal inmediata -que en el fondo coronaba la motivación general para estudiar esta Licenciatura-.


Aparte de las las oportunas y diligentes directrices de mi director -tanto en el fondo como en la forma-, la gran herramienta de uso cotidiano ha sido internet, que ha acercado enormemente un volumen ingente de documentos.


Como supongo que es habitual, este trabajo ha sido enormemente útil para profundizar en el contenido que le ocupa, así como para id adquiriendo un método propio de trabajo -algunos de los problemas han sobrevenido al carecer previamente de él- que haga accesibles las fuentes y permita rectificar cuando uno se ha adentrado en callejones sin salida.


En ocasiones me ha resultado complicado ser original a la hora de estructurar su contenido, quizás por falta de visión de conjunto sobre la obra de Juan Pablo II, habiendo de encontrar un compromiso entre las fuentes y los consejos del director de la memoria. Me ha supuesto un reto ser claro en la redacción final, corriendo en paralelo la oscuridad en la redacción con la falta de síntesis y de claridad en lo que se deseaba escribir. Considero que en estos tiempos de incertidumbre y de crisis (¡cuáles no lo fueron!) hay una fuente de sabiduría en la DSI para atender a aquellas cuestiones que tanto condicionan la vida de los hombres y de los pueblos. Ojalá y este pequeño trabajo contribuya a que ésta llegue a ser mejor conocida y pueda ser puesta en práctica de un modo más eficaz.

En definitiva, terminar este trabajo ha supuesto culminar un trabajo que empezó en mayo de 1996.
. Por tanto, tras esta carrera de fondo, solo queda que pararse un rato -no largo- para poder buscar retos ulteriores.


Arenales del Sol, Elche (Alicante), martes 8 de junio de 2010.