sábado, 7 de noviembre de 2009

De cursillos (y II)


Ayer terminamos los cursillos, y toca certificar un balance. Aparte de los intentos de hacer estos cinco días lo más gratos que fuera posible sin desnaturalizar los contenidos, ha supuesto un aldabonazo de salida para la ratificación de un compromiso lleno de futuro.

Como decíamos ayer en el turno de palabra que trataba de rubricar el curso, en parte se ha tratado de encontrar nuevas sensaciones de que estamos haciendo lo mejor, y por otro lado una forma de pararse a pensar en los asuntos esenciales.

Cuántas veces tomamos decisiones apresuradas porque no hemos tenido tiempo para discernir qué hacer... Arriesgando mucho el desastre. Esta vez estamos ratificando un compromiso que ya tiene todas las notas esenciales de un matrimonio, y reconocerse en él es muy gozoso. Hay que compensar de algún modo las faltas de esperanza que tanto abundan...

Por otro lado, ha supuesto encontrar que a pesar de lo que parece son legión los que siguen manteniendo el valor y el amor, que hay mucha gente maja que sigue en la brecha y permanece fiel a una promesa, y que no son tres o cuatro los que están deseando encontrar momentos y lugares en los que dar rienda suelta a todo el amor y el valor que llevan dentro de sí, y que han encontrado un complemento a su vivir.

Ha sido una experiencia que ayuda a crecer y a tomar impulso.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

De cursillos (I)


MJ y un servidor estamos de cursillos... En Santa María de Elche, cinco intensivos días en los que de modo exprés se nos explicará las nociones de la concepción católica del matrimonio.Se hace pesado, porque empezamos pasadas las nueve de la noche, y se cena casi a las doce...

Lo coordinan una serie de matrimonios de la parroquia, que tratan de compartir su experiencia, pero mucho de lo que dice el manual... Y está la aportación de uno de los sacerdotes de la misma, claro.

En principio hay que decir que para mí no hay muchas grandes novedades; más o menos se busca explicar lo fundamental, buscando también no atosigar demasiado. No obstante, y sin entrar en lo concreto, se aprecian dos dificultades: primera, que está planteado para un auditorio muy diverso; segunda, que las cosas se explican un poco a la contra, como desvelando algo que la gente ha desaprendido, como buscando plantear las cosas contra los prejuicios sociales.

Pero es interesante, la verdad.

domingo, 1 de noviembre de 2009

La isla misteriosa

Las aventuras de Tintín son un clásico de la literatura del siglo XX; más o menos todos conocemos algo de este joven intrépido. Hergé ha construido un personaje en el que su actitud de lucha contra las injusticias y su valentía para hacer frente al tirano y afrontar un desafío allá donde se le presente, unido a su sempiterna juventud; son marcas de autor de un personaje aceptado hoy como símbolo de rebeldía y justicia.

Además, las historias son muy divertidas. De pequeño estuve muy picado con los cómics basados en los personajes clásicos de Disney. Se llamaban Don Miki, y había historias de todo tipo, llenas de aventuras y de humor. Recuerdo veranos leyendo mañanas enteras torres de cómics. Hasta hacía poco había olvidado esta forma interesante del literatura. Pero estamos a tiempo. Creo que la suerte de tener en mi clase bastantes de ellos dará cumplimiento.

sábado, 31 de octubre de 2009

Ay la fe...


El Premio Nóbel José Saramago es a punto de publicar una nueva novela, titulada Caín. Creo que en ella hace una relectura del relato bíblico del Génesis, en aquel enfrentamiento mortal entre los dos hermanos. Pero lo que me ha llamado la atención es que se ha despachado con unas declaraciones en las que manifiesta que la Biblia es un catálogo de crueldad, que sin ese libro que ha tenido y tiene gran influencia sobre nuestras vidas -reconoce supongo que a regañadientes- seríamos probablemente mejores. Claro, eso le ha supuesto una publicidad extra, porque se le ha respondido desde la Conferencia Episcopal de Portugal que a un Premio Nóbel se le supone algo más de rigor...

En fin, pasando de perfil sobre la polémica, hay un par de puntos que me gustaría resaltar:

1. Que esa aseveración va en la línea de personajes bíblicos tan señeros como Job o Jacob, incluso Jeremías; todos ellos lucharon a brazo partido contra Dios, con diferente suerte. La Biblia recoge la historia de salvación, no de crueldad. Aunque hay crueldad ¿o no somos crueles los hombres? Pero lo triste de esto es que esta historia de amor imborrable -tan real que suele molestar en ocasiones que lo feo y lo malo estén tan patentes-, se está conviertiendo en un libro que solo conocen los especialistas. Es una pena. Porque encierra tesoros...

2. Que Saramago ha elegido un papel doliente, el de representar y aglutinar un estado existencial de enfrentamiento contra Dios. ¿Cuáles serán sus motivos? Dios no es el silencio de la noche, sino el Buen Samaritano. Pero algunos todavía no se enteran...

Cuando encuentro ese afán contracultural de desarraigar a Dios de la naturaleza y la historia humana, siempre pienso lo mismo: ¿A qué estoy esperando para leer el libro de De Lubac: El drama del humanismo ateo? Tantas veces lo urgente relega lo importante...

viernes, 30 de octubre de 2009

Las formas...


Hoy ha habido claustro. Algo raro, porque este es un colegio donde la información casi nunca es oficial y sí oficiosa. Se activa en pocas ocasiones este foro. Y no me extraña: el ambiente es tenso, las intervenciones llevan consigo una dosis sarcástica que ayuda muy poco para hacer colegio, los temas aparecen viciados, hay pocas ganas de apoyarnos, de ilusionarnos, de compartir esfuerzos, de integrar lo bueno de cada uno.

Eso es una gran pena, porque mientras tanto la vida siguie corriendo, y los pequeños de El Altet siguen exigiendo, aun sin saberlo, lo mejor para su futuro. Y no es que crea que porque nos llevemos todos bien la cosa será superchupi, sino por elemental sentido común. Pero, claro está, eso da menos juego en el cotilleo...

Además habiendo, omo hay, excelentes maestros en este colegio.

Mientras, yo alo mío, a seguir trabajando con mis chavales, que exigen mucho de mi energía. Para eso estamos...

El gran viaje


Llega noviembre; a pesar de que estos días todavía no hemos pasado frío, ya nos han cambiado la hora, ya están los chiquillos con el Trick or Treat (truco o trato) vestidos de brujillas o de fantasmas. El campo se prepara para dormir el sueño del invierno, recogiendo sus cantares y rumores infantiles. El otoño es el presagio del invierno. El otoño es el mes en el que nos llega el recuerdo de la muerte, con la fiesta de todos los santos y de todos los difuntos. Dejando a un lado reflexiones sobre Halloween -que ya hice en otro momento- quiero aquí trasponer un interesantísmo artículo de Eugenio Trías sobre la muerte.

NO es posible sublimar el carácter salvaje y despiadado que la última nota de la vida en este mundo siempre posee. Toda muerte constituye una irrupción intempestiva con carácter de miraculum siniestro. Llega siempre a destiempo, «como un ladrón en la noche». No permite mediación ni conciliación. Se halla en máximo abandono respecto a toda imaginación simbólica. Revela las insuficiencias de toda concepción racionalista del mundo.
Deja la muerte, inevitablemente, toda vida en condición de puro escorzo, como fatal torso fragmentario, o en estado de ruina irremediable. Hija de Hades y de Thanatos, incuba sus letales huevos en el desenlace de toda vida.
La muerte es, quizás, un point d'orgueinquietantemente prolongado. Desde aquí, desde nuestra perspectiva mundana y carnal, se muestra como helado y sepulcral calderón que pone punto final a la partitura de la vida. Desde una percepción espiritual puede presentirse, sin embargo, como pasarela hacia otra vida mejor. Como silencio expresivo sería rampa de lanzamiento hacia una vida diferente. (seguir leyendo)


Son dos folios; vale la pena imprimirlos y reflexionar...

Creo que la mejor forma de hacer justicia a los misterios de la vida es afrontarlos y aprender a descubrirse hombre con todos los hoermanos que han compartido esa gran impresión. Me recuerda If, de Kipling.

La batalla de las Ardenas


1965. Se hacen películas como éstas. Buenas. Rotundas. Llenas de grandes actores. Robert Shaw contra Henry Fonda. Nada más y nada menos. Ficha de la película.

Quizás no es la mejor película de la historia, y da la impresión en ocasiones de ser una película más antigua de lo que parece -quizás los desiguales efectos especiales contribuyen-, pero sus 167 minutos se dejan ver muy bien.

El momento glorioso lo he encontrado en youtube. Allá va.

Ahí el coronel Haesler le cuenta a su ayuda de cámara Konrad, un alemán que piensa y siente con los cánones de un hombre de a pie, el verdadero motivo de la guerra. Estremecedor.

sábado, 24 de octubre de 2009

Trabajadores precarios


DÍAZ-SALAZAR, Rafael (editor): Trabajadores precarios. El proletariado del siglo XXI; Ediciones HOAC, Madrid, 2004; 267 páginas.

Libro colectivo en el que se abordan los problemas y las necesidades de los trabajadores, en un contexto de hace cinco años, cuando aún estábamos en tiempo de vacas gordas, y los coletazos de los felices 2000 aún no dejaban entrever aquellos errores que hoy están golpeando la dignidad de tantos que no encuentran trabajo. Aprovecho este libro para parafrasear al Príncipe de Asturias, que ha aprovechado la entrega de los premios que llevan su nombre para subrayar algo que el Magno ya subrayó y marcó hace 28 añitos (ver Laborem Exercens): que una persona que busca trabajo y no lo encuentra está siendo dañado en su dignidad por parte de la sociedad.

En la obra se traza la historia reciente de las relaciones laborales en España, acentuándose las contradicciones de un sistema que parece echar sobre las espaldas de los trabajadores un progreso económico que busca la exuberancia de lo material, manifestado en el consumo como supremo acto social.

12 artículos reunidos bajo un mismo patrón. Hoy, con un 20% de paro en España -porcentaje que en los tramos juveniles sube escandalosamente-, sirve de denuncia para una forma de entender la sociedad que, analizada en sus principios culturales, deja mucho que desear. Un libro para nuestros tiempos.

viernes, 23 de octubre de 2009

Menos mal que gobierna ZP...

... porque si hoy (ver fecha) el gobierno fuera de la derecha, con los -seguramente- cinco millones de parados y con un tercio de las provincias de España con más del 20% de paro, estaríamos en las barricadas. Los sindicatos y la izquierda, hoy adocenados, adormecidos por las arengas progres de salón de nuestro amado líder, estarían en pie de guerra.
¡Menos mal!
Al menos, eso es lo que yo creo.

Cultura de la vida

Vivimos en tiempos donde todo parece estar en cuestión. Comenzaba el gran Paul Ricoeur con aquello de los maestros de la sospecha, cifrando en esa tríada una crítica a la razón en su capacidad por alcanzar la verdad de las cosas. El relativismo nos enseña que la verdad no es sino una opinión más. Solo la ciencia experimental parece parecernos un oasis de conocimiento válido en un entresijo de oponiones que valen si las hacen valer los que hablan por los micrófonos que a su vez están puestos ahí por otros...

Es una perspectiva un tanto sombría, porque nos aboca a vivir en permanente incertidumbre, que solo puede aceptarse con estoicismo, ser invocada como el verdadero conocimiento -el que enseña que no se puede conocer nada- en un espíritu romántico o servirnos de asidero a las mordaces caricaturas para quien se arrogue otros caminos y ponga en cuestión precisamente que estemos transidos de nada y de nauseabunda búsqueda de infinito.

Sin embargo, hay lugares donde quienes creemos que hay realidades que tienen valor en sí mismas, que hay otra forma de conocer el mundo; los que humildemente sabemos que hay elementos válidos siempre, hemos empezado una carrera de fondo. La lucha no es ideológica, sino entre formas contrapuestas de entender el mundo. Estamos condenados o salvados a compartir nuestro destino. Pero por el porvenir de la humanidad, ojalá y el año que viene no sea solo un millón de personas el que se eche a la calle a testificar el valor de la vida de todos, también de los que están por venir. Ojalá y el año que viene haya una red fuerte de personas que estemos dispuestos a ayudar a quien esté en el trance de un embarazo difícil. Hay que seguir pisando fuerte, pero no solo las calles; esta vez hay que llegar a todos los rincones.

Por todo ello uníos a nosotros, la historia nos preguntará a todos qué es lo que hacíamos mientras estaba a punto de convertirse en un derecho que el lugar santo donde moramos 9 meses en el Edén de nuestra madre pueda ser el lugar donde acabáramos en una palangana hechos pedazos a golpe de bisturí. ¡Vivan las madres que nos parieron! ¡Eso sí que es coraje!