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miércoles, 9 de marzo de 2011

Empowering people


Dar fuerza a las personas. Así traduzco yo este lema de la compañía coreana ACER, la marca del portátil en el que estoy escribiendo este post.

Me gusta como lema para mi trabajo. Lo digo porque últimamente, tras las situaciones problemáticas que presentan mis alumnos en clase, encuentro que se trata de una forma de actuar que responde muy bien al trabajo que los maestros de escuela hacemos cada día. Dar valor, fuerza, contenido, hábito, a aquellos que la Providencia ha dejado como beneficiarios de lo bueno que pueda hacerse en el colegio. Y en la vida de cada uno.

¿No es verdad que hay personas que con solo estar a su lado parece que te devuelven la confianza y el valor de poner en juego lo mejor que uno lleva? Esos son los verdaderos maestros. ¡Qué bien pensar y vivir rodeados de personas así!

Recordemos que hay que tratar de hacerlo cada día: empowering people.

sábado, 5 de marzo de 2011

Para educar con criterio


Estar con un hijo no es cosa que pueda dejarse pasar sin por ello pagar el alto precio de perderse sus gracias y sus pequeñas conquistas. He de pagar el peaje de no disponer de mucho tiempo para
lo que antes sí tenía, pero en la vida hay prioridades...

No obstante, a veces uno encuentra un hueco por donde colgar en este rincón virtual una frase que apostilla el razonamiento anterior, y que trae consigo la ilusión de poder ser un espectador privilegiado del milagro de nacer, crecer, vivir.

Los bebés y los niños son la máxima expresión de la vida y necesitan confianza en ella, que solo se puede desarrollar a través de una experiencia amorosa y segura con el adulto. La vida es continuo movimiento creativo y tiene su máximo esplendor y realización en cualquier criatura de cualquier especie.

Lapidaria. Encontrada en el libro que ahora leo: Amar sin miedo a malcriar, de Yolanda González Vara, editorial Integral, 2010, Barcelona (p. 76). (Para padres inquietos que desean vivir intensamente una parte esencial de su vida).

martes, 8 de junio de 2010

Huelguecita


Tocaba convocarla. Digo. La huelguecita de funcionarios del 8 de junio. Es que nos han tocado el sueldo...
Parece que no ha sido mayoritaria, la verdad. Yo no la he secundado. Tengo mis razones. La primera no es que me guste ganar menos dinero. La segunda tampoco es que desee paliar cualquier mal que le puedan desear o causar a nuestro excelente gobierno...

1. Respetar a los compañeros que sí la han secundado. Me parece que tienen agallas. Quizás más que yo. Sé que el bienestar del que hoy podemos disfrutar los maestros nacionales son gracias en parte a los compañeros que antes han luchado por conseguirlo, y que de este modo será complicado hacernos valer.

2. Los convocantes tienen legitimidad para hacerlo, pero para mí no tienen autoridad moral. La cuestión es que estos recortes son las primeras consecuencias en la función pública -habrá más, no lo duden- de la falta de realismo y de prudencia de nuestros gobernantes. ¿No recuerdan que en 2008 -no en 1930- nuestro amado líder ZP nos juró que eso de la crisis era algo que a nosotros no nos iba a tocar? El gobierno a jugado a pasar de perfil, pero está cogiendo los frutos que él ha sembrado. Y sus grandes compañeros de viaje han sido los que ahora dicen que no les mola lo que hace...

3. El sector privado lleva dos años y pico haciendo sus ajustes. Como en España la legislación laboral es la que es, lo hacen por la vía del paro. ¿O en la empresa privada no se han recortado mucho los sueldos, las prebendas, los coches de renting y demás asuntillos? Hacer huelga porque me bajan 130 € cuando hay más de 9 millones de pobres en nuestro país -según Cáritas- y casi cinco millones de parados me cuesta un poco...

4. No se va a conseguir nada. Ya está firmado y aprobado en el Congreso de los Diputados. Ayer le pedían a la Ministra de Economía en el Ecofin que estaba bien, pero que son precisas más medidas para atajar el déficit en que ha incurrido el Reino de España bajo los auspicios de nuestro gobierno.

4. No hago la huelga, pero no votaré a ZP. Lo tengo claro. Elecciones cuanto antes.

jueves, 3 de junio de 2010

Sentido común


Dicen que el sentido común es el menos común de todos los sentidos, pero ¡diantres! ¡Qué falta nos hace por estos lares! He comentado con amigos cómo a pesar de todas las modernidades y de todo lo sofisticados que nos hacemos, a veces parece que de las cosas importantes estamos a considerable distancia de nuestros padres y abuelos. Quizás por eso hay hueco en medio de tanta fachada y campaña de diseño superchupi espacio para un señor como Leopoldo Abadía, que es como el abuelo chistoso y listo que todo nieto querría tener, que puede que no tenga la dentadura y la planta de tu presentador favorito de la tele, pero que dice cosas que nos gusta escuchar. Acaso porque son verdad (en esto se ve que no reniego de la condición humana...)

Una buena amiga me ha hecho llegar esta confesión que hace Leopoldo Abadía. Ya ha aparecido otra vez en este blog. Se ve que me interesa... Con él les dejo:

Leopoldo Abadía (autor de "La crisis Ninja") dice en su artículo: Me escribe un amigo qy me cuenta que no sabe qué hacer al respecto de sus hijos: no sabe si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios los coja confesados".
Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece
que no tiene que ver con su preocupación. En muchas conferencias, se levanta una señora (esto es pregunta de señoras) y dice esa frase que me a mí me hace tanta gracia: "¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?"
Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos
y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir "¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?"
Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más
convencido: "¡y a mí, ¿qué me importa?!" Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.
Yo era hijo único. Ahora, cuando me reúno con los otros 64 miembros
de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64.
Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis
cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día,que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho.Pero ¿qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:
1. La guerra civil española

2. La segunda guerra mundial

3. Las dos bombas atómicas

4. Corea

5. Vietnam

6. Los Balcanes

7. Afganistán

8. Irak

9. Internet

10. La globalización

Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin
pensar. Si pienso un poco, escribo un libro. ¿Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? ¡Si no se lo podían imaginar!
Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante:
intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.
Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a
pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.
A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha
escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales. Lo que por ahí se llama "buena gente".
Porque si son buena gente harán un mundo bueno. Y harán negocios
sanos. Y, si son capitalistas, demostrarán con sus hechos que el capitalismo es sano. (Si son mala gente, demostrarán con sus hechos que el capitalismo es sano, pero que ellos son unos sinvergüenzas.)
Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena
formación: que sepan distinguir el bien del mal, que no digan que todo vale, que piensen en los demás, que sean generosos. En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran.
Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora
joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho más qué hijos íbamos a dejar a este mundo.
A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar. Y volví a
darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas.

Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, dicendo que hay que saber inglés y todas esas cosas.

Pero lo fundamental es lo otro: los padres. Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas no son como antes, que el padre y la madre llegan cansados a casa, que mientras llegan, los hijos ven la tele basuram que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es del siglo pasado. Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.

P.S.
1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres.

2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y
a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño.
3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles.

martes, 1 de junio de 2010

10 claves de la educación


Estas son, según el autor, las claves del momento educativo y cultural al que asistimos y en el que estamos involucrados:

1. La condición humana.
2. Los sentimientos.
3. La familiLa.
4. La autoridad.
5. El arte de escuchar.
6. La conciencia moral.
7. Los medios de comunicación.
8. La gestión del placer.
9. El esfuerzo necesario.
10. El sentido común y el buen humor.

AYLLÓN, José Ramón, 10 claves de la educación, Palabra, Madrid, 2009.
Ficha.
Interesante ensayo, de los que merece la pena releer y repasar. Cada uno de los capítulos corresponden con cada una de las claves. En cada uno de ellos realiza un diagnóstico de su valor, de la situación presente al respecto de estos valores, y asesora a los ávidos del tema con una figura del pensamiento universal y con un libro que ilustra su modo de ver este tema.
Lo cierto es que como se puede apreciar, la serie de temas sobre educación se alejan de los que atienden preferentemente los políticos y los que viven a favor de corriente ideológica. Quizás por ello es más interesante.
El autor es un intelectual muy válido. Su corriente es la filosofía del hombre, y no trata tanto de la mera especulación teórica sino de su didáctica. Ha elaborado diversos libros y manuales de Educación Secundaria. WEB PERSONAL.

Los que estamos en el día a día de la ensañanza, en primera línea, agradecemos que haya materiales como éste, que faciliten que cada uno vaya encontrando un modo de entender la persona. Está claro: si en nuestras manos están personas en formación, uno debe saber cómo es una persona en plenitud, para poder ayudar a despertar y desarrollar plenamente la humanidad de los que aún están a medio camino.
Muy recomendable para todos los que están preocupados por la educación.

martes, 4 de mayo de 2010

Frustrarse o no hacerlo, esa es la cuestión.

La verdad es que hoy me he dado cuenta que en esta profesión es muy fácil hablar, pero que lo que pedimos a nuestros alumnos en ocasiones habría que saber aplicárselo uno a la propia vida.
Cuento el caso, nada extraño por otro lado. Un alumno del Viejo Rodolfo suele coger rabietas cuando se le obliga a hacer cosas que a él no le gustan, o que no le parecen bien. No es un niño muy enrevesado, y se le ve venir. Suele meter la pata y perder el control, con lo que agrava sus problemas con malas contestaciones, y como alguno de su tamaño esté cerca puede correr peligro.
En resumen, cuando las cosas no salen como él desea, le cuesta horrores sobreponerse.
¿No nos pasa eso muchas veces a los adultos? Hoy he sufrido diversos reveses -nada realmente importante-, y gracias a que me he imaginado como mi alumno, he conseguido sobreponerme. Hay que ser elegante e inteligente. Para ello ser maestro ayuda, porque constantemente uno le está recordando a sus alumnos cómo deberían hacerse las cosas. Aplicarse ese cuento es una buena receta. Para colegas, y para quienes no lo son...

viernes, 12 de febrero de 2010

Contextos claros

Aprovechando las incidencias del calendario, en vísperas de Cuaresma, Don Carnal y los compañeros afines a tales movidas embarcan a los coles en la celebración de una especie de festivalillo carnavalesco. El Viejo Rodolfo no podía quedar a la zaga de las "nuevas corrientes" pedagógicas de inclusión de madres y tías -en esto los padres y tíos, mucho más los abuelos son más decorosos- en la marcha habitual de las clases. Esta semana ha habido por los pasillos decenas de pseudoprofesoras ayudantes de vestuario, porque algunos compañeros han solicitado que vinieran al colegio -en horario escolar, claro- para confeccionar los trajes al uso.

Estos hechos me han servido para que me vaya quedando cada vez más claro que nuestra querida escuela da mensajes contrapuestos. Por un lado nos quejamos con razón de las carencias de los alumnos en madurez. Por ese mismo lado nos fastidia comprobar que para sus familias la escuela no sea tanto el lugar de aprendizaje y formación y de socialización secundaria -contrapuesta al entorno inmediato que es la familia- sino un espacio y un tiempo donde les sujetamos a sus niños para que ellos y ellas puedan trabajar o vivir (como dice la canción del Hormiguero).

Pero luego los tenemos dentro para cortar cartulinas o para hacerles fotos, en horario de clases. Luego, claro, vienen las intrusiones... Hoy le preguntaba una madre a otra madre dentro de una clase de mi cole: "Oye, ¿por qué dejan a tu hijo sentado solo? Algo habrá hecho..." Claro, luego le preguntaba la madre del 'separado' a la maestra: "Oye, ¿por qué mi niño está sentado solo?..." Mientras, la maestra trataba de poner un poco de orden con los alumnos, también los hijos de esas madres...

Los contextos han de estar claros: las familias, en casa; mandando al colegio a sus hijos, con modales, educados y motivados en general hacia el trabajo escolar, bien seguros de lo que tienen que hacer en el colegio (básicamente atender y obedecer a sus maestros y portarse de modo civilizado). Los profesores, en el suyo, el colegio, enseñando bien los contenidos (vamos, las competencias, que se note que estamos al día...) que toca, sabiendo extraer lo mejor de cada niño y puliendo sus defectos.

Si los maestros se meten en qué especias debe tener el pollo marinado que hace la madre y la madre en qué lugar deben ocupar sus niños en clase, viene la confusión. Esto no quiere decir que no haya colaboración, sino que la colaboración consiste precisamente en eso, que cada uno haga su trabajo bien.

martes, 2 de febrero de 2010

Niños de hoy

Hay días para todo, está claro. Teniendo en cuenta que llevo más de medio curso en el Viejo Rodolfo, van calando una serie de usos que son aquí bastante comunes. Pero no voy a hablar de eso. Hoy deseo comentar cosas de los que han caído en mis manos, al menos por veinticinco horas a la semana.

Los niños de hoy en estos lares son seres acostumbrados al protagonismo, y suelen tener cumplidos casi todos sus deseos. De lo fundamental ni se acuerdan, porque nunca han carecido de ello. Quizás la familia, pues hay de cada culebrón... No se cortan un pelo en las distancias cortas. Protestan, lo quieren todo para ellos, no dudan en dejar tirados a sus amigos o en mentir sin recato para evitar una pequeña regañina... Solo aceptan la autoridad de sus deseos. El resto de mandatos las acatan, muchas veces a regañadientes, acaso porque no han aprendido los recursos para desembarazarse de ésta...

El aula se convierte en muchas ocasiones en una cuestión de doma, más que en un santuario de transmisión o guía para la adquisición de conocimientos o habilidades.
No consigo hilar más de tres frases seguidas sin ser interrumpido; no dejan pensar a un compañero una respuesta: rápidamente la dice el que cree que lo sabe...

Se hace muy difícil explicar, porque si están callados, es que están mentalmente muy lejos... Es complicado darles clase. Aunque no seré yo ahora el que reivindique eso del cualquier tiempo pasado fue mejor... ¿o sí? No lo tengo nada claro.

miércoles, 15 de julio de 2009

Un funcionario por cada empresario

Acabo de leer una noticia de un blog al que estoy suscrito (se llama Moral y luces, y versa sobre noticias del mundo, dando gran peso a las noticias religiosas, que no suelen aparecer en los medios de comunicación y suelen interesarme), que se titula así: un funcionario por cada empresario. Es un poco largo, pero merece la pena leerlo.

En él se expone que en España en 2009 ya hay más funcionarios, unos tres millones y medio, que empresarios y profesionales autónomos. El dato es muy curioso, y me lleva a pensar varias cosas.

1. ¡Qué tamaño tiene el Estado en sus diferentes Administraciones! Con razón nos cosen a impuestos... ¿Son todos necesarios? Porque creo que solo debe haber los que sean necesarios...

2. ¿Qué pasa con el espíritu emprendedor? Sin esta capacidad de iniciativa, de riesgo, de lanzarse a invertir en producir bienes y servicios, la sociedad entra en la pereza, el acomodamiento, en el paternalismo.

3. Según apunta, se está incrementando sustancialmente el grado de candidatos a plaza; los jóvenes españoles son muy cercanos a la sensibilidad de puestecillo -y sueldecillo- segurete; aunque las aspiraciones de crecer y buscar uno su futuro, "quita quita". Seguiremos pagando lo de las hipotecas a 35 años...

4. ¿Qué perspectiva educativa esconde? ¿Se fomenta poco la iniciativa, la creatividad, el valor del trabajo y el esfuerzo personal? ¿O es que no se puede llegar a esto porque los docentes -funcionarios, jeje- estamos en otra cosa? ¿O es que estamos trabajando en precario y nuestro sistema educativo cada vez es menos educativo y más asistencial?

Lo que está claro es que vivimos en un mundo en el que todo cambiará mucho y muy deprisa, que la capacidad de reciclarse, de renovarse, de estar al día, será una de las más necesarias para progresar personal y socialmente. Pero también que sin iniciativa empresarial, sin ese ánimo intrépido del que observa y arriesga porque ha descubierto que él puede ofrecer algo mejor a la sociedad de lo que hay, y que con eso piensa ganarse la vida y quizá poder dar trabajo a otros, nos faltará algo...

El empresario no es el malo de la película -a pesar de lo que piensan los progres, que son también en gran medida funcionarios-; hay empresarios de todos los tipos. Pero en nuestras sociedades hace falta gente así, que sabe encontrar necesidades y ganarse la vida satisfaciéndolas.

domingo, 12 de abril de 2009

Hijos de la Logse


ROBLES, Francisco; Toromítico, Córdoba, 2008; 221 páginas; ensayo.

Mordaz crítica del fenómeno pedagógico acacido en España desde los últimos 80 y los primeros 90, nacido como corolario de una corriente ideológica también afeada. Desfilan por el libro todos esas medias verdades que han venido a socavar el valor de la escuela tradicional. Y es que para el autor la enseñanza ha sido el laboratorio de implantación -el vivero- de una ideología cultural que podría llamarse buenismo, que pide a gritos un análisis que estoy ya barruntando.

Como maestro encuentro en este libro la desazón de un compañero a quien le ha tocado vivir la degradación de la situación, cosa que comparte la inmensa mayoría silenciosa de mis colegas. Podemos buscar culpables a todos los niveles, pero creo que algo está empezando a cambiar. Empiezan a publicarse estudios y ensayos de signo contrapuesto, y las nuevas generaciones de maestros tenemos que revertir la situación. Jo, pero cuesta...

Libro para quien quiera enterarse de lso entresijos de nuestro sistema educativo. También sirve como catarsis para los que a veces sufrimos dichas situaciones en nuestro lugar de trabajo. La escuela nunca ha sido un mundo perfecto, pero es que hoy sabemos muchas de las cosas que no funcionan, pero el empecinamiento ideológico de los que nos gobiernan lo ponen difícil.

domingo, 21 de diciembre de 2008

La sonrisa de Platón


SÁNCHEZ - ENCISO, Juan (2008); Barclona, Graó.

No es un libro de filosofía. Se trata de una colección de relatos sobre vida escolar, escritos con un punto amargo de nostalgia trufada de ironía. Penetra en la realidad del aula de ESO, y recoge en primera persona unas situaciones -digamos- algo cutres, a veces hermosas; siempre historias cotidianas, de personas en formación que han vivido y viven realidades complejas y apesadumbradas. Expone la cruz de la enseñanza, de la burocracia, de los datos. La clave son las personas, quizá sobrepasadas por sus excesos o carencias. N obstante, el que las vive con esperanza sabe que ahí está el caldo de cultivo de los éxitos escondidos que se nos producen tantas veces...

Como educador me he encontrado reflejado, porque se nota que es "uno de los nuestros", no de los de julio y agosto...

jueves, 4 de septiembre de 2008

EL PROFESOR EN LA TRINCHERA



SÁNCHEZ TORTOSA, José (2008): La esfera de los libros, Madrid, 176 páginas.

El subtítulo aclara las cosas: “la tiranía de los alumnos, la frustración de los profesores y la guerra de las aulas”.

El escritor es un profesor de filosofía, trabaja en Educación Secundaria, lo que aclara bastante algunas cosas, dado que no es de los que trata de navegar y guardar la ropa con la jerga y lo “pedagógicamente correcto”. Trata de poner los puntos sobre las íes. Explicita la realidad de un profesor de ESO en nuestra España a día de hoy. Plantea un discurso que denuncia y declara el perfecto desbarajuste de mucho de nuestra educación.
Echa mano de los grandes pensadores, no en vano son su instrumento de trabajo, así como de las virtualidades de algunos largometrajes y demás productos culturales actuales, los cuales dan una pátina de síntesis ilustradamente escéptica.Muy claro.
Me quedo con: “el aprendizaje es subversivo”. Desde una sinceridad palmaria, la del que no se justifica salvo en su trabajo, la del que vive en el contacto directo con los alumnos. La cosa está complicada...
Para más información, pincha para ir al blog del libro: elprofesorenlatrinchera.blogspot.com

sábado, 28 de junio de 2008

A ver si aprendemos a ser listos


Sirva el presente caso para mostrar cómo en realidad los maestros debemos saber dar lección. Lo digo por todas las veces que nos quedamos con la palabra en la boca y sabemos que nos la están pegando, pero no hacemos el esfuerzo de mostrar los recursos que en realidad tenemos...

Asunto: Venganza del profesor

Cuatro amigos universitarios se fueron de juerga un fin de semana antes de
los exámenes finales. Se lo pasaron bomba. Después de tanta fiesta,
durmieron la mona todo el domingo y no volvieron a casa hasta el lunes por
la mañana. Como no habian podido estudiar, en lugar de entrar al examen
final, decidieron que al terminar el examen hablarían con el profesor y le
explicarían la razon por la cual no habian acudido. Le explicaron que habian
ido de viaje el fin de semana y planeaban regresar para estudiar, pero
desafortunadamente tuvieron un reventon en el coche... No tenían
herramientas y nadie les había querido ayudar.

Como resultado de la aventura, no llegaron a tiempo al el examen final. El
profesor pensó durante un rato y acordó hacerles el final al día siguiente.
Los cuatro amigos estaban eufóricos. Estudiaron toda la noche y se
presentaron al examen a la mañana siguiente. El profesor les puso en aulas
separadas y les entrego a cada uno su examen. Vieron el primer problema,
valia 4 puntos y era muy facil.

'!De coña!', penso cada uno de ellos en su clase separada, '!Esto esta
chupao!!'. Cada uno terminó el problema y giraron el papel, en la segunda
página solo había una pregunta:


Por 6 puntos:... '¿Qué rueda exactamente fue la que revento?'


viernes, 9 de mayo de 2008

Al pan pan y al vino... VINO

Aunque sea un personaje famoso, EMILIO CALATAYUD, juez de menores de Granada, aporta salsa a "lo educativo". Son diez minutillos, y seguramente lo habrás visto ya; pero creo que es interesante...



¿Tú que opinas?

miércoles, 9 de abril de 2008

¡BIEN! ¡RECETAS!

Ayer escuché en un programa de radio, mientras regresaba a casa tras mis obligaciones laborales añadidas, un programa en el que el locutor expresaba su indignación por el estado en que está nuestra querida enseñanza, y proponía tres pilares sobre los que edificar una reforma de nuestro malparado sistema:

1. AUTORIDAD PARA EL PROFESORADO.

2. ESFUERZO (de todos, con sus contraprestaciones, claro...)

3. PREMIO AL MÉRITO (en la selección del profesorado y en los resultados de los alumnos).

¿Por qué no ponerlo en práctica?

Seguiremos explicándolo...

sábado, 5 de abril de 2008

Física o química


Un amigo me ha mandado vía e-mail un escrito de un representante sindical que expresa medianamente bien que son las series de TV las que ponen las cosas en el lugar en que nos encontramos a veces. Cuando lo extraordinario se hace habitual. Sí, ya sé que es una serie, que hay que mantener las audiencias... Pero eso tiene efectos colaterales, ¿o no?


FÍSICA Y QUÍMICA

Física o Química, así se llama la nueva serie de Antena3 que trata de reflejar la vida cotidiana de un centro educativo de Secundaria y sus integrantes. Y digo trata porque cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Nos empeñamos en hacer normal lo anormal, en cotidiano lo extraordinario y al final lo conseguiremos.

Que una madre le encuentre droga a su hijo en el bolsillo y luego se la devuelva como si tal cosa , es algo normal y cotidiano ¿a quién no le ha pasado esta chiquillada?.

Que los alumnos vejen, insulten, falten el respeto a profesores y compañeros sucede todos los días, no hay que dar mayor importancia a estas cosas. Al fin y al cabo son gajes del oficio.

Que los profesores se líen con los alumnos es algo igualmente normal en un centro ¿a quién no le ha pasado? Es la sal de la vida.

Que las chicas pierdan la virginidad a los 15 años, por todos los sitios posibles, es moneda de cambio habitual y no hay que sacarlo de contexto.

En fin, que podría seguir con la esperpéntica visión que esta serie hace de la realidad educativa de los centros, las familias y la sociedad en general. Ah! Los guionistas han estado sembrados.

Aprovecho para darles mi más sincera felicitación. Progresan adecuadamente +.
¿Se acuerdan cuando se pusieron de moda las series sudamericanas? Fue tal el impacto que los comercios se quedaban vacíos a la hora de su emisión y reflejo de aquellas series son muchos de los nombres de los alumnos de nuestros centros. Los Jonathan, las Desirée, los Kevin y un largo etc que casi hace temblar a nuestro Santoral, son de aquellos tiempos. Esto ilustra el impacto que tienen los medios en la conciencia y formas de vida de las personas que integramos esta sociedad.

La adolescencia es especialmente delicada ya que a esa edad los mensajes, las formas de vida, de hablar, de comunicarse, de jugar, las aficiones, etc, calan muy hondo y pueden determinar la forma de ser de una persona para el resto de su vida.

Bueno, pues esta serie nos hace un flaco favor a los profesores, ya que se nos insulta, denigra, y saca a la luz las miserias de nuestra profesión para que los padres y alumnos tomen buena nota de cómo debe ser la enseñanza y se conviertan nuestras aulas, aún si cabe más, en verdaderos campos de concentración, burdeles o antros de todo tipo. Todo menos en una clase cotidiana en toda regla.

Con tal crisis de valores los chavales tienen que aprender qué está bien y qué está mal, y se inventan una Educación para la Ciudadanía que es, en teoría, para contrarrestar lo que se pregona y permite en otros ámbitos de la sociedad. A esto en se le llama hipocresía, ni más ni menos. Que yo recuerde cuando estudiaba no había temas transversales, ni Educaciones para la Ciudadanía, ni competencias como la de ser feliz ,exclusiva de Castilla la Mancha (¡Qué gran logro!). Pero todos sabíamos como dirigirnos a un profesor, conocíamos el respeto, sabíamos que había que esforzarse para aprobar porque así sería la vida después de terminar los estudios; considerábamos al profesor una eminencia del saber y no se nos ocurría decirles a nuestros padres que nos habían expulsado de clase por temor a la reprimenda de casa.

¿Y ahora? Huelgan las palabras. Simplemente el profesor es socialmente un pelele, que si le dice algo a mi hijo que no le haga feliz y él no puede, voy yo y le parto la cabeza o le pongo una denuncia que queda más "in". Lamento aumentar la audiencia de esta serie con este artículo, pero la otra alternativa era morderme la lengua y ya la tengo llena de heridas.

Hay que fastidiarse como ha cambiado el cuento.

Severo Román - CSI-CSIF CASTILLA LA MANCHA

Angelitos

Vaya por delante que se trata de una broma o chascarrillo, pero me ha gustado el vídeo porque expresa la sensación dei mpotencia que a veces sentimos los maestros. El que sea docente creo que se reirá un poquillo...

sábado, 22 de marzo de 2008

¿Dónde estás, excelencia?


Se me hace complicado desconectar de mi trabajo. Quizá porque se hace muy necesario mantener la tensión, porque partir de cero cuesta más que mantener más o menos las cosas frescas, ya que la realidad del día a día luego deja muy poco margen de maniobra...

Bueno. Se comenta que la educación en España no está bien, y en verdad es así. Más aún cuando llevamos estancados más de una década: se saben los problemas, pero nada de nada. En mi caso, tras ocho años de trabajo en el sector, las cosas han cambiado poco a mejor.

Creo que la clave es el profesorado, pero hace falta que crezca la calidad del mismo. siento si algún colega se molesta, pero abunda demasiado la autocomplacencia y falta el coraje que hay nos haría falta para revertir la situación.

Claro que los chicos están por civilizar, que los padres hoy tienden a ceder demasiadas cosas, que la sensación es que cosas que teníamos las perdemos; claro que nuestra clase político - legisladora deja muchísimo que desear...

Pero dentro de la clase, fundamentalmente cuenta el arte, la maña y ¡ay! las ganas del docente. Se habla del éxito de Finlandia, pero sí que estaría bien darse cuenta el prestigio del docente en ese país, ganado a pulso por profesionalidad y capacidad de gestión.

Necesitamos los maestros ganarnos lo que nos han ido quitando, y que nadie se ofenda: si nosotros no creemos en lo nuestro...

viernes, 1 de febrero de 2008

Permitidme tutearos, imbéciles.



En el boletín de ANPE (número 512, enero-febrero 2008) he podido leer un artículo del ínclito Arturo Pérez Reverte, autor del cual siempre suele intresarme lo que escribe.

Los "imbéciles/as" a los que informa de tal tratamiento son a nuestros/as plenipotenciarios/as y sabios/as gobernantes/as varios/as, los presentes/as y los recientemente pretéritos/as. Y ellos/as son los responsables/as de nuestras amadas leyes educativas.

Vive Dios que merecen todos y cada uno de los atinados epítetos. Maximalistas sí, pero en su exageración está el fulgor de una indignación por tantas oportunidades echadas a perder.

Si se tiene un momento, merece la pena darse una vuelta por el articulito en cuestión.

http://reggio.wordpress.com/2008/01/11/permitidme-tutearos-imbeciles-de-arturo-perez-reverte-en-xl-semanal-23-de-diciembre-de-2007/

Auqne solaza verse representado, ya lo es menos si uno piensa cuál es el estado de la cuestión...