miércoles, 19 de noviembre de 2008

Mientras, los turcos escalando las murallas


Año 1453, el Imperio Bizantino, está a punto de desaparecer definitivamente. Dos milenios de historia llegan a su fin. El Imperio Otomano lleva dos siglos conquistando tierras pertenecientes a los bizantinos y engrandeciéndose a su costa. En 1451 Mehmet II se convierte en sultán y está decidido a conquistar la ciudad de Constantinopla, último bastión del otrora poderoso imperio.
Cuenta la leyenda que, mientras tanto, había un grupo de clérigos reunidos discutiendo sobre el color apropiado de unas vestiduras litúrgicas. Mientras, los turcos escalando las imponentes murallas de la ciudad. Sea cierta o no tal anécdota, los bizantinos tuvieron la fama de ser hombres y mujeres sutiles y frívolos -tal leyenda negra abunda en el siglo XIX-.

Ha pasado a la historia como relato ejemplarizante de aquellos que, tal como los que discutían que si galgos que si podencos, dejan a un lado las cuestiones trascendentales para centrarse en "disputas bizantinas", aquellas discusiones apasionadas sobre temas instrascendentes que impiden estar a lo que se ha de estar.

Queridos lectores de esta sección a modo de cuaderno de bitácora de la travesía de la Nao: así es en ocasiones el día a día. El capitán no deja de tomárselo a risa o entristecerse según el día, y aquí deja constancia.

Sirva de muestra este botón: cuando se plantea un ejercicio de reflexión sobre las posibilidades reales de ser eficaces en nuestro trabajo asesorando a las familias sobre el modo de ayudar escolar y educativamente a sus hijos nuestros alumnos, algunos se sienten agraviados por la desproporción entre profesores que han de salir a vigilar un patio cuando medio colegio se queda en las aulas porque está lloviznando. ¿Es eso lo que en verdad importa? ¡Válgame!

martes, 18 de noviembre de 2008

Laborem Exercens


Carta encíclica del 264º obispo de Roma, publicada el 14 de septiembre de 1981, el tercer años de su pontificado, sobre el trabajo humano. Ver texto.

Iba a ser publicada el 15 de mayo, para conmemorar el 90º aniversario de la Rerum Novarum de León XIII, pero el atentado lo evitó. Lo cierto es que tras haber leído decenas de comentarios y textos aplicativos de la misma, el otro día me decidí a apagar la radio y la tele y ponerme a leer la fuente; es la primera encíclica de su triduo social, la más querida. Más aún sabiendo de la epopeya de Solidarnosc.

Y bien, uno se encuentra con un texto que sigue un método extraño, pues vuelve una y otra vez sobre el tema, enfocándolo desde diversos ángulos, lo que hace que no sea difícil perderse. La tesis es machacona, pero llena de potencialidades: la clave del tejido social es el trabajo, la actividad humana. Ahondando en esta tesis se decubren tanto los límites de nuestra forma posmoderna de entender la actividad humana como que el trabajo tiene dos vertientes.

El primero es el más claro, el objetivo: con el trabajo transformamos la realidad. El segundo es que a través del trabajo el hombre se perfecciona, se humaniza, se realiza como persona.

Y esa es la clave explicativa fundamental, el corazón de su identidad, la verdadera liberación de ideologías en combate.

Iremos desgranando un texto lleno de virtualidades, que aporta mucha luz a nuestros tiempos de economía globalizada y de crisis mundial. Por cierto, viendo lo que pasa, podemos afirmar sin temor a equivocrnos que se trata de un escrito profético.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Los talentos


Ayer en misa se leyó el evangelio en que se narra la parábola de los talentos (Mt 25,14-30.) Sin pretender hacer de sermonero, me hizo pensar, más aún por el objeto de mi “eterna” tesina. Es el trabajo el que justifica lo que uno ha recibido; es necesario echar toda la carne en el asador. En caso contrario, uno pierde, se pierde.

Es normal, e incluso habitual, tener días peores. No obstante, a través de la actividad se va desgranando la vida, momento a momento. A mí esta parábola me hace pensar que hay que llenarla de momentos de calidad. También en el trabajo.

Jesucristo en el cine

Soy colaborador de la revista Detente, una pequeña obra del Círculo Artístico San Lucas de Las Pedroñeras. Me encargo de una sección llamada “Apasionados”, que trata fundamentalmente de ofrecer una serie de pistas sobre las grandes obras cinematográficas que han tratado sobre aquellos hechos que constituyen la matriz de la representación teatral del Círculo. A saber: la Pasión, Muerte y Resurrección del Cristo.

Preparando el último artículo, me he encontrado en YouTube un par de vídeos bastante apañados sobre el tema.

Primera Parte



Segunda Parte


Visto esto, ya daré noticias del próximo articulillo que estoy preparando...

sábado, 8 de noviembre de 2008

La Mancha en otoño


Se me hacía casi necesario compartir una tarde de sábado pedaleando por los campos de mi pueblo. no solo porque hacía ya casi un par de meses que no lo hacía, sino porque el otoño en los campos manchegos es bellísimo. Los colores ocres, la soledad de los campos, los brotes tempranos que tapizan los caminos y senderos, las fragancias de las tierras de labranza removidas a fondo para extraer de ellas el jugo de vida, los charcos aquí y allá salpicando un horizonte amplio, lejano, casi infinito. El cielo profundamente azul, presidido por ese esquivo y perezoso sol que desciende vertiginosamente y que obliga a bajar piñones para no llegar a casa ya anocheciendo.
El viento fresco y puro, que endurece el rostro y deja claro que es el esfuerzo y no la suerte lo que hace avanzar, la conversación amable de quienes gozan unidos de una pasión común.
La nobleza mecánica de la máquina, que responde fiel a las travesuras provocadas por ese jugueteo casi infantil de serpentear buscando rutas antiguas o nuevas, todas ellas fantásticas.

Viva la vida

Hay momentos en los que uno percibe el fulgor de la belleza, fogonazos de esa Belleza tan antigua y tan nueva que es capaz de que demos por buenas muchas de las torpezas propias y ajenas. Belleza que es capaz de salvar el mundo.

Solo escucha una de las mejores canciones del pop (me atrevo a decir) de todos los tiempos:


Letra de la canción
COLDPLAY

Genial, para entender la crisis mundial...


Acabo de encontrar una entrevista de Buenafuente a D. Leopoldo Abadía, todo un personaje. Es un ingeniero de 75 años que con una cordialidad y una sabiduría popular admirable explica qué es lo que pasa en la economía mundial...

Pincha aquí para encontrar el enlace.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Los USA


Se autodenominan "América", y resulta que a pesar de los pesares, son la referencia fundamental en el mundo. Como no puede ser de otro modo, son mordazmente criticados, por múltiples razones, seguramente con buenas razones -sin excluir aquellas en las que se critica la paja ajena ignorando la viga propia-. Pero en estos días en que han copado una vez más los titulares de casi todos los medios de comunicación mundiales, más aún en medio de una crisis global, quiero realizar mi aportación.

Resulta un gran experimento: es la única nación grande que se ha construido desde sus inicios como una democracia, tratando de crear una red de contrapesos muy poderosos para evitar un ejercicio omnímodo del poder. Sin haber estudiado a fondo el tema, me da la impresión de que el presidente no manda tanto como puede hacerlo en otros países -como España, por ejemplo-.

Si bien es cierto que no lo puede todo, algo que creo muy saludable, es complicado realizar conquistas sin contar con "América". En el terreno de la economía globalizada es una realidad.

Es una sociedad muy paradójica: la tierra del individualismo es la patria de la sociedad civil articulada no tanto en torno a los partidos políticos, como suele suceder en Europa, sino en referencia al valor que defienden.

Me interesa estudiar más a fondo lo que significan los Estados Unidos de Norteamérica. Seguro que se puede aprender de ellos: a hacerlo bien, o a esquivar errores y problemas. Mientras, expectantes ante lo que pueda aportar el "Yes, we can" de Mr. Obama. ¿Nos imaginamos a un gitano en la Moncloa? Lo digo por las comparaciones...

Los momentos plácidos


Son fugaces, la verdad. Pero cuando estoy sentado en el puente de mando, temo los momentos plácidos. Suelen ser el presagio del desastre, o de la vía de agua. Además, es que es ese instante en el que debería estar haciendo algo que no hago, o al menos estar dándome cuenta de que se está aproximando la tormenta.
Pero suele suceder que cuando hay carreras y reacción a la contra de avatares indeseados, también el capitán vive presionado en su entorno, sin lograr levantarse sobre todo y navegar.
Me asalta un interrogante: para navegar hay que tener un rumbo y un puerto de destino. Si no, todo se reduce a nadar y guardar la ropa.

martes, 4 de noviembre de 2008

Noches de tormenta


El pasado sábado volví a ver una peli...

Ficha de la misma. Dirigida por George C. Wolf (USA, 2008, Warner Bross), con Richard Gere y Diane Lane.
Basada en una novela autor norteamericano de best-sellers románticos Nicholas Sparks (El diario de Noah, Un paseo para recordar, Mensaje en una botella), lo que hace que haya que pensar poco sobre el tema y el contenido de la misma...

No era una de mis primeras elecciones, pero el caso es que ir al cine siempre tiene algo genial: acaso la película es casi lo de menos. Bueno, no es para tanto, pero hay que centrarse en lo que se puede sacar de la misma. A saber:

* Los personajes cumplen, lo que no es poco dado que los estereotipos pesan; aunque tampoco es mucho. A pesar de los esfuerzos, no parece que haya mucha química entre el Gere y la Lane...
* El hilo argumental: dos maduros con una vida emocional y moral -en sentido amplio- en retirada, recuperan todo a través del amor que irrumpe en sus vidas.
* Es flojo el cambio; aunque el antes y el después no está mal resuelto del todo. Aunque hay detalles en los que el guión adolece de sensibilidad...
* El gran tema es el poder regenerador del amor verdadero.
* Como temas secundarios están las críticas al valor del éxito o las funciones sociales asumidas perdiéndose -si es que hubo- el frescor y la gracia.
* Otro tema que se deja muy claro es la fragilidad de nuestras conquistas, y que la entrega de sí hace una profunda justicia a la condición humana. Solo como consecuencia aparece la plenitud.

Un mensaje optimista en medio del llanto: no hay nada perdido mientras uno pueda encontrarse con la persona adecuada, aun en una situación desesperada.