domingo, 20 de marzo de 2011

La vorágine informativa


Vagamos de un lugar a otro del mundo, guiados por los medios de comunicación globales, con una velocidad solo comparable a la falta de rigor informativo. ¿Dónde está la forma verdaderamente humana de graduar el valor de las cosas? Me llama mucho la atención cómo las cosas ganan y pierden importancia sin saber muy bien según qué factores. Ayer fue Japón, hoy es Libia, mañana será... Parece que se nos lleva de un lugar a otro del mundo, también ideológicamente. Si ayer apoyar la guerra de Irak era propio de asesinos, hoy apoyar la de Libia es de humanitarios. ¿Alguien entiende algo? Mientras, la primavera avanza inexorablemente, como la cuaresma, aunque ni nos paremos un minuto a pensar sobre ello. Me siento en el medio de una corriente, comprobando lo infructuoso que sería intentar nadar enfrentándome a ella, arrastrado por la fuerza de los acontecimientos. Y solo aferrado a las cosas que siempre que creído verdaderas. Con todas mis limitaciones.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Empowering people


Dar fuerza a las personas. Así traduzco yo este lema de la compañía coreana ACER, la marca del portátil en el que estoy escribiendo este post.

Me gusta como lema para mi trabajo. Lo digo porque últimamente, tras las situaciones problemáticas que presentan mis alumnos en clase, encuentro que se trata de una forma de actuar que responde muy bien al trabajo que los maestros de escuela hacemos cada día. Dar valor, fuerza, contenido, hábito, a aquellos que la Providencia ha dejado como beneficiarios de lo bueno que pueda hacerse en el colegio. Y en la vida de cada uno.

¿No es verdad que hay personas que con solo estar a su lado parece que te devuelven la confianza y el valor de poner en juego lo mejor que uno lleva? Esos son los verdaderos maestros. ¡Qué bien pensar y vivir rodeados de personas así!

Recordemos que hay que tratar de hacerlo cada día: empowering people.

sábado, 5 de marzo de 2011

Para educar con criterio


Estar con un hijo no es cosa que pueda dejarse pasar sin por ello pagar el alto precio de perderse sus gracias y sus pequeñas conquistas. He de pagar el peaje de no disponer de mucho tiempo para
lo que antes sí tenía, pero en la vida hay prioridades...

No obstante, a veces uno encuentra un hueco por donde colgar en este rincón virtual una frase que apostilla el razonamiento anterior, y que trae consigo la ilusión de poder ser un espectador privilegiado del milagro de nacer, crecer, vivir.

Los bebés y los niños son la máxima expresión de la vida y necesitan confianza en ella, que solo se puede desarrollar a través de una experiencia amorosa y segura con el adulto. La vida es continuo movimiento creativo y tiene su máximo esplendor y realización en cualquier criatura de cualquier especie.

Lapidaria. Encontrada en el libro que ahora leo: Amar sin miedo a malcriar, de Yolanda González Vara, editorial Integral, 2010, Barcelona (p. 76). (Para padres inquietos que desean vivir intensamente una parte esencial de su vida).

sábado, 8 de enero de 2011

La cabeza en las nubes


TAMARO, Susanna, La cabeza en las nubes, Seix Barral, Barcelona, 2008, 141 páginas, novela.

Ciertamente mi cabeza no está mucho en las lecturas -aunque los Reyes Magos lo intentan porque me han traído un e-book-, y quizás por ello esta novela no me ha llenado, o no la he entendido, o no le he visto la gracia. La compré -hábito que ya he dejado por fuerza mayor- porque leí en la solapa que se trata de la primera novela de la autora del memorable Donde el corazón te lleve, y en ello se ha quedado.

Se trata de una narración sobre las peripecias de un joven italiano, de clase alta, que busca su lugar en el mundo; por azar se van desencadenando una serie de acontecimientos en los cuales ha de plasmar sus capacidades y una actitud ante la vida ensimismada en lo referente a la actitud interior, pero profundamente dinámica en cuanto a las acciones externas. En esa combinación reside acaso su encanto.

Si lo pienso bien, tampoco ha estado tan mal su lectura. Que se hace en dos ratos. O en uno largo. Aunque si solo se puede leer uno de la autora, me quedo con Donde el corazón te lleve. Ese sí que me parece genial.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Retomando


En fecha señalada vuelvo a dar señales de vida por este rincón... La verdad es que la vida ha cambiado mucho, lo suficiente como para afrontar nuevos e ilusionantes retos y responsabilidades y tener que descuidar otros que en su momento parecían insoslayables. Y es algo magnífico.

Es esta una ocasión en la que se cruzan fronteras que hacen pensar en las diversas etapas que tiene la vida. Una verdadera catarsis: todo cambia, todo es nuevo, todo lo que se venía gestando ha aparecido. Cenando en Nochebuena con mi hijo en los brazos comprendía que me he convertido en otra persona. Que tiene una gran misión que cumplir. De la que espero compartir alguna que otra pincelada.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Señora de rojo sobre fondo gris


DELIBES, Miguel, Señora de rojo sobre fondo gris, Destino, Madrid, 1991.

Novelón. Corta, pero intensa. Otro monólogo del gran Delibes, el escritor que parece de otros tiempos, porque es un clásico. Admiro su forma limpia, directa, precisa, sencilla, austera... de tratar el idioma español. Los que le conocieron en vida afirman que así era el vallisoletano. Hace poco leí Cinco horas con Mario, y la satisfacción que me produjo su lectura es el punto de partida de esta otra.

Avanzar por sus páginas provoca la experiencia más genuina de ser lector, de dialogar cual alumno con el viejo maestro, mientras muestra y desvela algo de los misterios de la condición humana. No está exenta de un encogimiento del corazón, pues poco a poco se va revelando una expresión de una mentalidad arquetípica y personal a un tiempo, una fotografía de una persona.

El argumento desarrolla la revelación de la melancolía y del profundo agradecimiento y perplejidad de un artista cuya mujer acaba de fallecer. Su interlocutora -imaginaria o no- es su hija, la que supongo comprendería tantas cosas en el diálogo con su padre, el viudo de su madre.

Es un personaje que se sabe redimido por su esposa, una mujer especialísima, bella, optimista, admirada por muchos, la que él ha amado, la persona que ha sido para él una compañera y aliada imborrable e insustituible. Es una obra de arte que muestra un alma enamorada. Sin la efusividad del amor juvenil o adolescente, como podríamos leer en Romeo y Julieta. Pero con la experiencia del valor de Ana como prueba irrefutable del valor invicto e inmortal del amor. Un amor que no es merecido, pero que salva la vida de la mediocridad y del sinsentido. Yo así la he visto. Invito a que se lea. Además, son apenas cien páginas. Lo bueno, si breve...

domingo, 26 de septiembre de 2010

Imborrable


El día que nació mi hijo primogénito era un día común, normal, pasajero. El 16 de septiembre fue un día más. Aunque en esa normalidad están incluidas estas experiencias. Era un día habitual, y en el momento más inesperado, se puso en marcha su venida.

Los detalles de este acontecimiento los reservo para los íntimos, pero esto no impide que exponga alguna de las impresiones que impactaron en mí.

La primera es que los días pueden parecer sucesiones de una misma rutina, pero eso no pasa de ser un burdo engaño. El momento más importante y extraordinario está ahí mismo, agazapado, esperando cambiar la vida de las personas.

La segunda es que las cosas, cuando suceden, rompen las expectativas, las previsiones. La realidad, con su espontaneidad y su naturalidad, rompe nuestros esquemas, que al punto que las cosas pasan, se convierten en caducos. ¡Cuánto sufrimiento nos podríamos ahorrar teniendo esto presente!

La tercera es que la vida es algo sencillo, pero muy grande. Y si es así de genial, cómo ha de ser su Autor...

La cuarta es la impresión de la que todavía no me he recuperado, y de la que no me voy a librar jamás. Ni quiero.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Un día de cólera


PÉREZ REVERTE, Arturo, Un día de cólera, Alfaguara, Madrid, 2007.

http://www.undiadecolera.com/index.php

Novela - documental de unas 400 páginas, escrita con rigor histórico, en la que se narran los hachos acaecidos el 2 de mayo de 1808, cuando el pueblo de Madrid se sublevó contra el ejército de la Francia, que materialmente ejercía de potencia invasora, como ocurría entonces en media Europa.

Arturo Pérez Reverte, según parece, escribió estas páginas rodeado de un buen equipo de especialistas, con el fin de realizar una crónico lo más fidedigna posible del día que prendió la mecha de la guerra de la Independencia. Fue escrito para conmemorar el segundo centenario.

La narración es cruda y directa, y plasma de un modo notable el marasmo de indignación y anarquía con que se precipitaron los acontecimientos, el coraje de unos y la cobardía de otros. Una sublevación que acabó en una orgía de sangre. La guerra es así, y prendida su mecha, en el fragor de un combate desigual y desesperado, nada salvo la brutalidad y el fin de munición o la muerte detiene el horror.

Fue el pueblo quien se reveló contra una situación a la que los poderosos de la época querían abocar sus conveniencias y el temor a las sacudidas del huracán napoleónico. Y el pueblo lo hizo solo, casi solo, abandonado a su suerte por sus militares y políticos, y la puesta de perfil de una institución tan poderosa en ese tiempo como era la Iglesia Católica.

Quizás abundó en esa visión apasionada y romántica de un pueblo español tan inculto como indómito, tan irreflexivo como consciente de su dignidad insobornable. El mismo que un siglo y pico después se abocó a un duelo fratricida. El mismo que dos siglos después reaccionó de un modo contra la amenaza que cernió ETA sobre todos en la persona de Miguel Ángel Blanco y de otro muy distinto ante los atentados del 11 - M...

viernes, 10 de septiembre de 2010

Los sindicatos que nos hacen falta

... o los que a mí me gustaría que estuvieran hoy activos.

Vaya por delante que creo en el valor de los sindicatos. Estoy afiliado a uno desde hace más de 12 años -y llevo trabjando 10-. Son unos actores necesarios en la selva económica. Y vaya justo al lado que, al igual que sucede con los políticos, hay tanto que eliminar y mejorar en la forma de entender y practicar el sindicalismo en nuestro contexto...

Nos hace falta recuperar el valor del trabajo, sobre todo su valor para configurar a la persona. Pero salvo los sindicatos autodenominados profesionales, pequeños y aorillados por las grandes centrales, de eso no hay nada de nada.

¿Es posible defender a los trabajadores sin la necesidad de hacerse marxista? Aquí el pensamiento único es agobiante, a pesar de ser el marxismo una ideología funesta y que ha fracasado.

Hacen falta sindicatos que no sean deudores de una mentalidad decimonónica, y que se ganen el respeto de los que deberían ser sus únicos mantenedores: los trabajadores. Aquí y ahora, como son correas de transmisión del poder del Estado, sirven para mantenerse a sí mismos como grupos de presión ideológica.

Hacen falta sindicatos cuya expresión no sean los vídeos de chiquilicuatre -y su cutrerío de brocha gorda- ni la mascarada de Vistalegre -en plena mañana, cómo se nota que los liberados se lo saben montar-. Así no vamos bien...

martes, 7 de septiembre de 2010

Horizontes

Supongo que se me quedó marcado un dibujo que hice en el colegio cuando tenía 13 años, y que eso convierte a esta foto -tomada el otro día en una tórrida tarde de agosto en pleno campo de Elche- en sugerente.

Está claro que todo converge en esa claridad que aparece al fondo de la imagen, donde surge el camino a mano derecha que lleva a la vieja casona descuidada. Todo va hacia allí: arboleda, márgenes del asfalto, el triángulo de cielo azul -lástima que la cámara del móvil no pueda reflejarlo y quede demasiado lechoso-... Es más, si faltara algo, la línea blanca de la carretera lo deja muy claro: camino hacia ese lugar.

Yo sé donde va, porque lo he recorrido otras veces. Pero la instantánea me sugirió eso: caminamos hacia un lugar desconocido, el futuro. Cada uno con sus pertrechos y con sus compañeros. Y en eso gastamos nuestras fuerzas. Incluso es lo que nos da la energía y la costumbre de seguir la vereda. No hay modo de pararse, salvo en los instantes en los que tratamos de eternizar las cosas: memoria, fotos, palabras, este rincón virtual. Lo que sea para recordarnos que de la eternidad por lo menos tenemos la nostalgia y el anhelo. ¿O es precisamente este destino el que nos hace valorarlo de un modo tan especial? Porque hay incluso la promesa de poder recibirla -conquistarla nos viene demasiado grande-. Me intriga mucho.

Y todo porque en este trozo de carretera uno puede liberarse no de pedalear pero sí del solazo que cae por estos lares...

lunes, 6 de septiembre de 2010

Volver a empezar


No, todavía no he visto la película de Garci (aunque me gustaría, claro). Es que hace poco hemos cruzado el rubicón del 2010 - 2011, y como cuando se dan estos pasos hay que llegar, ver y vencer, pues allá vamos.

Lo que pasa es que César lo hizo respadado por las legiones de Roma, y aquí uno no goza del favor de tales primos de zumosol... También es verdad que el romano pudo quedarse en la Península Itálica, y que yo me ciño a lo que manda el calendario que dicta la Dirección General de Personal...

Bueno, el caso es que ya estamos metidos en harina. Y como eso es una suerte, hay que aplicar la sabiduría que da la experiencia, o lo que es lo mismo: ser inteligente.

Como parece que las cuestiones pendientes del curso anterior -y del anterior, y del anterior del anterior...- solo han sido adormecidas al albur del verano, y que no hay toda la voluntad del mundo para reconducirlas, toca navegar en medio de la tormenta, y rentabilizar esfuerzos y experiencias que están por venir. Que ya han comenzado.

Hoy iré por el camino de la reducción al absurdo de aquello que si es señalado y escrito, es desenmascarado y puede perder su aparente fascinación. Así, no vale la pena:

* Perderse en aquellas ocasiones de crítica destructiva.
* Ensañarse en conflictos personales encubiertos en diferencias de criterio profesional.
* Pensar que todos tienen que estar de acuerdo conmigo o que es muy interesante todo lo que hay que decirles.
* Olvidar que lo bueno no es noticia, y que sobreabunda si se sabe mirar para ver.
* Dejar pasar las ocasiones de sumar y de aportar.
(Se aceptan sugerencias de ocasiones fútiles)

No han llegado todavía los alumnos, así que todo esto para llevar lo mejor posible las tareas de organización y adecuación de los recursos para ellos.

Mi cole me gusta, y hay gente muy hábil. Aunque hace falta dejar de perder el tiempo en cosas que no valen la pena. En ello estamos.

domingo, 5 de septiembre de 2010

La princesa prometida


Otra historia interminable. Ficha de la película.

Encantador cuento infantil - juvenil. Ambientado en un entorno medieval, narra una historia en la que aparecen muchos de los elementos de la tradición caballeresca: amores verdaderos entre príncipes, pócimas, hombres malvados, gigantes, luchas a esgrima, trato cortés, venganzas y envidias...

Su textura está algo pasada de moda. Sus 23 años de edad no pasan en balde. Eso la convierte en un clásico de este tipo de cine, donde aparece la pasión por los cuentos de hadas y su clara exposición de las grandes utopías y las grandes aventuras del hombre sin las mezquindades de los relatos en los que los protagonistas están de vuelta da todo. Más aún, creo que la hace de obligada visión para todos los que quieren darse una vuelta por los tópicos medievales del cine y de los cuentos.

La película se ve con mucho gusto, y vale la pena recrearse en ese lado infantil que a uno le queda y que estaría bien cultivar con esmero. Al estar mucho tiempo con los niños uno se da cuenta de los aderezos y los parapetos que uno se va construyendo con los años, y que ponen difícil ser lo más auténtico que uno fue o es.

Capítulo aparte merece la banda sonora. Compuesta por el gran Mark Knopfler, es una auténtica delicia. Nueve minutos y pico para disfrutar...


Videos tu.tv



Para todos los públicos, sobre todo los que creen en las cosas auténticas. Para quienes desean recrearse con personajes estereotípicos y muy entrañables.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Un pequeño cambio


Ficha de la película.

Otra comedia romántica más para el zurrón... Con todos sus ingredientes, vamos. Agradable y olvidable, pero supone una hora y pico de cine que distrae y entretiene.

Lo mejor son los diálogos entre el niño y el padre, que parecen sacados de otra película más sentimental y original.

Sin muchas pretensiones, creo que es una opción válida para pasar un rato de cine. Porque en estos cuentos de hadas para mayores siempre hay un buen final para irse con buen sabor de boca.

domingo, 29 de agosto de 2010

Autovías y encinas


Atardecer en la Mancha. AP-36 cerca de Las Pedroñeras.

¿Adónde el camino irá? (Pinchar para leer ese poema de A. Machado) Praderas verdes de viñas surcan el paisaje, y los coches pasan como rayos. Cómo ha cambiado la forma de atravesar esta inmensa planicie. Ahora uno se mete en el coche y devora kilómetros con pasmosa facilidad. Dejando pasar los accidentes que convierten en únicos los lugares y nuestros momentos. Sin querer fijarse mucho en ellos. Hoy para viajar hay que cambiar de montura. Y para muestra de la ensoñación, otra imagen pedroñera (la de arriba...)

viernes, 27 de agosto de 2010

¿Dónde vas, Alfonso XII...


... dónde vas, triste de ti!?

Digo que muchas veces nos pasamos pensando en qué podría ser para que fuera mejor, o en qué parte de mi pasado trunqué un hipotético camino que iba ineludiblemente hacia el éxito...

Pues no. En estos tiempos tardoveraniegos hace falta dejar de buscarse escapatorias y dejar de perderse en esas ensoñaciones como si fueran algo más que eso, ensoñaciones.

Septiembre es tiempo de ponerse manos a la obra, cada uno en sus cosas, y escapar del ¿y si...? De saber cuáles son las gracias de su vida, y de pelear por ellas con lo mejor que uno es y tiene.

No te afanes tanto en lo bien que estaría tener un coche más rápido o más grande, o más nuevo. Piensa lo hermoso que es disponer de tu coche. Así con tu trabajo, con tu carácter...

En esta época culminante de mi vida tengo la sensación de que es el momento en que hay que dejar de buscar evasivas, y que está al alcance de mi mano aprovechar lo que soy y tengo para vivir y facilitar la vida de quienes me rodean.

Por eso, y si le sirve a alguien que lo coja, creo que no hay que lamentarse por lo mejor que no ha sido, sino empezar a poner en práctica ese proyecto personal de vida que ayuda a dar sentido a lo que se vive.

Llega septiembre, y los niños al colegio. Pero espero que no se sufran síndromes postvacacionales, sino que se apuren las oportunidades que da la vida para caminar y hacerlo con valor y con alegría. Creo que esto se puede resumir con éxito, con inteligencia, con sabiduría. ¡Menudo proyecto! ¡Ilusiona!

Bésame mucho


GONZÁLEZ, Carlos, Bésame mucho, Temas de hoy, Madrid, 2008.

Cómo criar a tus hijos con amor. Este es su subtítulo. Es el segundo libro que leo sobre el autor, un pediatra que propugna una revisión del modelo de crianza de los niños, revisando todas las teorías basadas en el conductismo y en la adaptación de los modelos adultos a los niños. La rigidez de las normas es apartada, buscando una educación basada en el respeto, el cariño, la libertad y el amor.

En el libro da un repaso a los temas más frecuentes (alimentación, sueño, comportamiento, etc.) envolviéndolos en el planteamiento que se basa en un retorno a lo instintivo y que es argumentado con referencias a la propia forma de ver el mundo del niño, tratando de que el lector se ponga en ese lugar.

Dije en el post anterior que se trataba de una forma global de ver la vida y la paternidad, y que esto merecía un comentario, dadas las circunstancias. Pues bien, es cierto que es tremendamente atractivo pensar que un planteamiento que abandone por completo la rigidez y confíe ciegamente en la bondad natural del hijo. Pero creo que hay que complementarlo, porque en ocasiones, hay que mostrar donde están los límites que saben conducir lo instintivo. El autor siempre suele comparar el tratamiento que se da a un niño con el que se da al adulto en una sitiación análoga. Pero es que una característica de la infancia es precisamente que está al cargo del adulto, quien debe guiar su conducta para que aprenda a vivir y pueda alcanzar su máximo desarrollo.

Late en el fondo el mito de la bondad intrínseca de los instintos, el buen salvaje. Pero yo creo que la virtud también se aprende, y que hay que ejercitarla. Más aún, que no todos los impulsos son completamente bondadosos... Ahora bien, eso no elimina el cariño y los mimos. Lo que pasa es que hay que saber recordar en todo momento que tu hijo es merecedor de lo mejor de ti. Y que hay que ponerlo en práctica a todas horas.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Mi niño no me come


GONZÁLEZ, Carlos, Dr., Mi niño no me come, Booket - Temas de hoy, Madrid, 2007.

Seguimos con la temática preparatoria... En este caso son 213 páginas escritas por este pediatra maño -que ejerce en Barcelona- que se ha convertido en uno de los adalides de la causa pediátrico - educativa que reivindica los métodos tradicionales de cría y educación de niños: lactancia materna, colecho, alimentación a demanda del niño, relativización de etapas, enseñanza no coercitiva de los hábitos, etc.

Como suele ser habitual en estos manuales, el subtítulo esclarece el contenido: La guía que necesitas para que tu hijo coma sin problemas.

Su tesis básica es que en el fondo el niño sabe la cantidad de comida que tiene que comer y el tipo de alimentos que le convienen, y que es este instinto el que le hace quejarse, o preferir unos alimentos en detrimento de otros. Y en el caso de que solo se pueda recordar una norma para solucionar los problemas de alimentación, se trata de ésta: no obligue a su hijo a comer.

Que hay que confiar al menos un poco en el criterio del niño, que de verdad es el primer interesado en que las cosas vayan bien. Y que las estadísticas no son nada más que eso. De nada sirve que un niño de 7 meses tenga que hacer esto o lo otro. La clave es que el de uno haga o deje de hacer. ¿O no?

Ofrece consejos interesantes para padres primerizos. Destrona a los gurús que pontifican sobre lo que se debe o no debe hacer en cada semana de su desarrollo, y confiar ciegamente en lo general, en vez de atender a las peculiaridades de cada niño.

Como leeré más libros de este señor, vendrá el momento de opinar sobre este planteamiento global, con sus pros y sus contras. Aunque yo soy un mero opinador y no un especialista, pero después, para quien viene, habré de tomar decisiones. Menois mal que no estaré solo para hacerlo...

domingo, 22 de agosto de 2010

Duérmete, niño


ESTIVILL, Dr. Eduard y Béjar, Sylvia, Duérmete, niño, De Bolsillo, Barcelona, 1998.

Tocaba leer el original, blanco de las críticas que ocupaban al anterior libro que he leído. Y la verdad, no es tan fiero el león como lo pintan...
Se trata de un manual para enseñar a dormir a los niños, sin esas exigencias y esa falta de humanidad que se le supone si solo se lee el de la Jové. Lo que está claro es que expone un programa de modificación de conducta "de libro", en el que se busca controlar al máximo las variables y obligar al niño a seguir un proceso de reeducación cambiando sus hábitos relacionados con el sueño.

El planteamiento conductista es claro, como su eficacia... Aunque deberán ser los padres los que evalúen si en cada momento hay que manejar estos programas o funcionan otros. Lo que está claro es que en algún momento hay que eliminar el caos, porque eso ayuda a crecer. Y en el descanso mucho más, pues somos animales de costumbres. Luego decimos que los críos se suben a las barbas de los padres, pero si no hay normas en una casa, se debilitan los cimientos para que se generen personalidades fuertes y sanas. Por otro lado, si hay alguna forma de fomentar hábitos con los niños desde el principio sin enseñar malos hábitos, se ahorrarían muchos lloros... El debate está servido, y habrá que ser sabios para inculcar hábitos saludables, sin que nadie amargue a nadie. ¡Menuda tarea!

Este manual no hace referencia a otras opiniones, solo afirma que si se sigue, funciona. Esa es su mejor publicidad. Pero si uno se da una vuelta por internet, encuentra críticas aviesas...

viernes, 20 de agosto de 2010

Dormir sin lágrimas

JOVÉ, Rosa, Dormir sin lágrimas, La esfera de los libros, Madrid, 2006.


Hay unos subtítulos que aclaran bastante el contenido de este libro:
Dejarle llorar no es la solución.
Todo lo que hay que saber para resolver los problemas del suelo infantil.

Se trata de la 11ª edición, y el ejemplar que yo he leído es de 2006. Quizás ya hay otras ediciones, lo que indica que es un auténtico súper ventas. Por lo mismo, supongo que el tema del sueño infantil y los problemas que lleva asociados es un tema muy recurrente y que preocupa a esos padres que tienen el uso de leer con frecuencia.

El libro está escrito en respuesta a otros que abordan el mismo tema y que lo hacen proponiendo el seguimiento de unas técnicas de adistramiento basadas en principios conductistas. Éstas proponen refuerzos negativos ante los reclamos del niño para dormirse con alguna actividad que obligue a los padres a estar con él, estableciendo unas tablas de tiempos y una prohibiciones para acunar y dormir al niño, calificándolas como malos hábitos para que pueda dormir de un tirón toda la noche y asuma como propio un patrón de sueño similar al de los adultos de este entorno cultural desde muy pronto.

Para esta autora, psicóloga infantil en ejercicio, esto conlleva una serie de perjuicios que los hace desaconsejables, tanto desde el punto de vista moral como biológico y psíquico, ya que obliga a quemar etapas propias del sueño infantil y debilita el apego natural con sus padres.

Aparte de esta razón argumentativa, el libro tiene un claro carácter didáctico, proponiendo una organización de sus contenidos de modo progresivo:

Cap. 1: Todo lo que quiso saber sobre el sueño infantil.
Cap. 2: Cómo saber si hay un problema.
Cap. 3: Los trastornos del sueño: un verdadero problema (ayuda a un prediagnóstico casero).
Cap. 4: Lo que no se debe hacer (palos a los métodos de adiestramiento).
Cap. 5: Qué podemos hacer (su propuesta, que acentúa el lugar de los padres cerca del niño y el respeto a la evolución natural).

Cada capítulo tiene un resumen y unos cuadros resaltados que organizan muy bien el contenido y hacen posible su uso como manual de instrucciones para los padres.

En cuanto a una crítica personal, podría apuntar que se trata de un modo de hacer bastante interesante, porque recupera el valor del desarrollo natural de las etapas infantiles, pues es muy cierto que los problemas asociados al sueño muchas veces proceden de las exigencias a las que los padres han de responder más que al hecho en sí. Por otro lado, el carácter polémico del libro acaso manifiesta la animadversión de la autora hacia técnicas que en numerosos casos funcionan.

Merece la pena hacerse unas fotocopias de algunos de los cuadros resumen y del registro de evaluación final. O saber donde uno lo puede encontrar, porque si culturalmente hemos perdido bastante del bagaje tradicional, sustituyéndolo por libros de autoayuda, hay que tirar de manuales...

Este al menos ayuda a recordar que el niño de unos padres no es un apéndice de sus propiedades, sino que es un ser humano singular con unas necesidades particulares que han de ser atendidas singularmente.

El libro tiene una web asociada: www.dormirsinlagrimas.com
Recomendado para padres con hijos pequeños (o para quienes están a punto de serlo).


sábado, 14 de agosto de 2010

Esclareciendo actitudes


La verdad nos precede, funda y alimenta mientras que la libertad es el camino para ir hacia la verdad y hacia la creatividad que Dios nos ha encargado. Sin verdad abierta para todos en igualdad no hay libertad para todos sino solo para quienes tienen en cada caso el poder. Sin libertad la verdad se convierte en la tiranía de quienes en un momento se apoderaron de ella.

La labor de los que se dedican a la teología, amén de desentrañar y ordenar la fe, pueden aportar elementos de juicio para situar las actitudes ante el conjunto de la fe y la serie de síntesis culturales a las que da lugar. Esto es muy importante, pero más aún en estos tiempos de crisis cultural, cuando la inmensa cantidad de información -muchas veces contradictoria- se suma a una insana dosis de relativismo -el todo depende del color con el que se mire-.

En este blog siempre he tratado de justificar que las raíces de nuestra forma de vivir, actuar, pensar y morir, nuestra cosmovisión occidental, tiene un evidente fondo religioso -¿acaso es posible un fondo cultural sin referencia a lo que trasciende nuestra realidad?- aparejado con otras aportaciones nacidas del mestizaje cultural.

Occidente nace de la teología cristiana, del pensamiento griego y del derecho romano. Con sus luces y sus sombras. Además, por su propia riqueza intrínseca, el cristianismo sigue siendo una de las fuerzas vivas que dan sentido a las vidas y las sociedades actuales. No obstante, llevamos un tiempo, cuestionando este valor.

Me ha gustado leer el artículo titulado Ante el cristianismo, que publica hoy en ABC y que firma Olegario González de Cardedal, teólogo señero de la Universidad Pontificia de Salamanca. Su lectura es interesante, porque sistematiza la cuestión de cómo ven el cristianismo -su fe y la forma de vida que deriva- quienes no participan de él. Él ve las siguientes:

1. Retorno al precristianismo, considera que una razón humana, que contraviene y se convierte en criterio para nuestros primitivos instintos animales, y una revelación que piensa el mundo y el hombre a la luz de su origen y meta, refiriéndolos a un Dios creador, han de ser superadas.
2.
Acristianismo. Mientras que la anterior reclama un nuevo comienzo frente a la moral y religión que han existido en Occidente hasta hoy, ésta se instala en el presente y propone un proyecto de vida como si el cristianismo no hubiera existido ni hubiera aportado algo a la conciencia humana que fuera irrenunciable.
3. La tercera actitud no se contenta con poner el cristianismo entre paréntesis, dejándolo de lado, sino que se dirige frontalmente contra él, negándole verdad teórica, ejemplaridad moral, eficacia social y fuerza para ser fermento de la sociedad. Es el anticristianismo.
4. La cuarta forma no es agria y agresiva como la anterior, al considerar el mensaje cristiano como un ultraje para la vida humana y una fuente de esclavitudes. Ésta le reconoce su capacidad de creación cultural, de proyectos morales, de motivación de la vida humana para ponerla al servicio de los demás, en trabajo de vida y en riesgo de muerte. Pero considera que todo esto no deriva de una revelación divina de Dios en Cristo, de la potencia sobrenatural de quien predicó el reino de Dios y resucitó enviando el Espíritu Santo a su iglesia para que la ilumine y guíe por los siglos, sino que es fruto de una fase cultural de la historia de la humanidad. La llama
poscristianismo.

El artículo puede leerse entero pinchando en este enlace. Lo recomiendo para quien quiera hacerse una idea clara de la cuestión. Lo escrito en azul está recortado del artículo...

Por cierto, destaco una frase. La que está al principio de este post. Es lapidaria, y viene a poner en solfa la dictadura del relativismo. ¿Qué es eso? Para eso, uno tiene google y puede investigar...